El Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio, establece nuevas medidas, aplicables hasta el 30 de septiembre, para empresas y para trabajadores autónomos.

Por una parte, en primer lugar, para las empresas que aún tengan problemas para reiniciar la actividad en alguno de sus centros de trabajo, se crea una nueva figura: el ERTE de transición. En segundo lugar, se prorrogan los ERTE de fuerza mayor (antes parcial) para las empresas que reincorporen a parte de su plantilla. En tercer lugar, se incluye un nuevo tipo de ERTE para casos excepcionales en los que una empresa tenga que cerrar su centro de trabajo como consecuencia de un rebrote de la pandemia.

Y, por otra parte, se amplía la prestación por cese de actividad para autónomos que a 30 de junio cobren la prestación extraordinaria, cuando se mantenga la reducción de actividad. Se establecen exoneraciones de cotización en julio, agosto y septiembre, para los autónomos que recuperen la actividad. Y se crea una prestación extraordinaria para trabajadores de temporada (podrá comenzar a devengarse con efectos de 1 de junio de 2020 y tendrá una duración máxima de 4 meses, siempre que la solicitud se presente dentro de los primeros quince días naturales de julio). Como siempre, la gestión de estas prestaciones corresponde a las respectivas mutuas colaboradoras de la Seguridad Social, con las que deberán contactar las personas autónomas interesadas.

Las medidas para autónomos están resumidas en este esquema:

El RDL 24/2020 está publicado en el Boletín Oficial del Estado de 27 de septiembre.

En este enlace puede leerse la nota de prensa oficial.